¿Dividir o mantener un proyecto único entre equipos?

Hola a todos, estoy buscando un poco de orientación sobre cómo manejar una situación en Asana que nos tiene con dudas. Tenemos un proyecto que comienza en el equipo comercial, donde se realiza todo el proceso de venta y negociación con el cliente, y luego, una vez cerrada la venta, el mismo proyecto pasa a un equipo de producción que se encarga de la implementación técnica.

La cuestión es: no estamos seguros de si es mejor dividir formalmente el proyecto en dos equipos distintos o si hay alguna forma más sencilla de mantenerlo como un único proyecto y simplemente cambiar etiquetas, roles o alguna configuración interna para diferenciar las fases sin perder la continuidad.

Nos interesa saber si alguien ha manejado algo similar y qué enfoque les ha resultado más práctico. ¿Dividen el proyecto en dos equipos separados o lo mantienen en uno solo con algún tipo de distinción interna? Agradezco mucho sus ideas y sugerencias. ¡Gracias!

Hola @Andres_Campanella , para este tipo de disyuntivas normalmente nosotros, como consultores preguntamos si en las distintas fases cambiará la visibilidad o permisos que deben tener los usuarios y también qué tipo de reporte necesitarán sobre el proyecto.

Si al cambiar de fase cambian las personas o permisos, mejor dividir en distintos proyectos y mantener en ambos las tareas comunes y separar las que son específicas de una etapa u otra. También, si a nivel de reporte es preciso unificar o separar datos, es una buena pista para tomar la decisión sobre unificar o dividir proyectos.

Quedo a disposición por si tienes más dudas o preguntas. Un saludo!

David Jané, Consultor Asana en Volcanic